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Onicólisis: ¿Qué es, por qué ocurre y cómo se puede tratar?
¿Has notado alguna vez que una uña comienza a despegarse de su base? Esa separación entre la uña y el lecho ungueal tiene un nombre: onicólisis. Aunque suene complejo, es un fenómeno más frecuente de lo que se piensa y puede afectar tanto a las manos como a los pies.
En el mundo del cuidado corporal, solemos enfocarnos en la piel o el cabello, pero los pies también necesitan atención.
Existen productos para los pies que ayudan a mantenerlos sanos, pero muchas veces olvidamos observar nuestras uñas, que también pueden enviar señales sobre la salud general del cuerpo.
¿Qué es exactamente la onicólisis?
La onicólisis es una afección en la que la uña se separa del tejido subyacente, es decir, se desprende lentamente de la piel sobre la que normalmente se adhiere. Esta separación puede ser parcial o total, y aunque generalmente no duele, puede causar molestias si no se trata adecuadamente.
Lo curioso es que no se trata de una enfermedad por sí sola, sino de un síntoma que indica que algo no va bien. Puede tener causas muy variadas, desde traumatismos leves hasta enfermedades internas.
¿Por qué ocurre la onicólisis?
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Golpes y traumas repetidos
Una de las razones más comunes es el trauma. Cuando una uña se golpea constantemente (como al usar zapatos ajustados o al correr largas distancias), se puede comenzar a despegar. En especial en los pies, el roce continuo puede ser un factor detonante.
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Infecciones por hongos
Otra causa frecuente es la infección por hongos, también conocida como onicomicosis. Este tipo de afección suele comenzar con cambios de color, engrosamiento o deformación de la uña, y con el tiempo, puede provocar la onicólisis.
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Alergias o contacto con químicos
Algunas personas reaccionan negativamente a esmaltes, endurecedores, quitaesmaltes con acetona o incluso jabones. Esta reacción puede generar irritación o inflamación y hacer que la uña se separe. Lo mismo ocurre con productos agresivos que se usan sin protección.
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Enfermedades internas
A veces, el origen es más profundo. Trastornos de la tiroides, anemia, psoriasis o incluso la diabetes pueden reflejarse en cambios en las uñas. En estos casos, la onicólisis actúa como una alerta visual de que algo más está ocurriendo.
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Déficit de nutrientes
Un bajo nivel de hierro, zinc o vitaminas del complejo B puede debilitar las uñas, hacerlas quebradizas y provocar separaciones ungueales. El cuerpo, cuando no recibe los nutrientes necesarios, deja de alimentar adecuadamente las zonas menos prioritarias, como las uñas.
¿A quién afecta la onicólisis?
La onicólisis no discrimina. Puede afectar a hombres y mujeres de cualquier edad. Sin embargo, hay ciertos grupos con más riesgo:
- Personas que usan calzado apretado.
- Deportistas, especialmente corredores.
- Quienes manipulan productos de limpieza sin guantes.
- Personas con enfermedades crónicas como hipotiroidismo o psoriasis.
- Adultos mayores, por el desgaste natural de las uñas.
¿Cómo se identifica fácilmente?
Aunque parece obvio, muchas personas no se dan cuenta de que tienen onicólisis hasta que la uña ya está notablemente despegada. Algunas señales tempranas:
- Color blanco o amarillento en el borde de la uña.
- Sensación de que “la uña se mueve”.
- Espacios vacíos entre la uña y la piel.
- Acumulación de suciedad bajo la uña.
- Mal olor (en casos de infección).
La clave está en observar regularmente el estado de las uñas, especialmente si se usan esmaltes con frecuencia o si se ha tenido algún golpe reciente.
¿Se puede prevenir?
Sí, y de forma bastante sencilla. Prevenir la onicólisis es posible si se aplican ciertos cuidados básicos que muchas veces se pasan por alto:
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Usar calzado adecuado
Los zapatos deben ser cómodos, con espacio para los dedos. El roce continuo puede debilitar las uñas. Si usas zapatos cerrados todo el día, es recomendable alternarlos o usar plantillas amortiguadoras.
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Higiene diaria
Secar bien los pies después de ducharse y limpiar bajo las uñas es esencial para evitar hongos. También es útil usar talcos antifúngicos si hay sudoración excesiva.
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Cuidado con los cosméticos
Algunos esmaltes contienen químicos agresivos. Es mejor elegir productos menos irritantes y dejar respirar las uñas al menos un par de días entre esmaltes.
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Protección en tareas domésticas
Si se usan productos de limpieza, lo ideal es hacerlo con guantes. El contacto directo con detergentes o desinfectantes puede dañar la piel y las uñas sin que lo notemos al instante.
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Buena alimentación
Consumir alimentos ricos en hierro, biotina y zinc puede fortalecer tanto uñas como cabello. Incluir vegetales de hoja verde, pescado, nueces y huevos puede marcar la diferencia.
¿Cómo se trata la onicólisis?
El tratamiento dependerá de la causa. Aquí no hay soluciones mágicas, pero sí pasos concretos que mejoran la condición con el tiempo.
En caso de trauma
Si la causa fue un golpe o el uso de zapatos inadecuados, lo primero es dejar descansar la uña. Evitar más presión y mantenerla limpia es fundamental. La uña terminará por desprenderse sola si el daño fue severo, pero una nueva crecerá en su lugar.
Si hay infección
Cuando hay presencia de hongos, se necesita un tratamiento antifúngico, ya sea tópico o en pastillas, según la recomendación médica. No automedicarse es clave para evitar complicaciones mayores.
Cuando es por alergia
Si el problema proviene de cosméticos, se deben suspender todos los productos utilizados en las uñas hasta que se recuperen. Luego, se pueden probar otros con fórmulas más suaves.
Por enfermedad sistémica
Si se detecta que la causa está relacionada con una enfermedad interna, el tratamiento será parte del manejo integral de esa condición. Un ejemplo común es la regulación hormonal en casos de hipotiroidismo.
¿Cuánto tarda en curarse?
Las uñas crecen lentamente. Las de las manos tardan unos 6 meses en renovarse, y las de los pies hasta 12 meses. Por eso, incluso con un tratamiento adecuado, el proceso es lento y exige paciencia. Lo bueno es que, una vez identificada y tratada la causa, la recuperación es casi siempre completa.
¿Cuándo acudir al especialista?
Muchas personas intentan resolver este problema en casa, pero hay momentos donde lo mejor es consultar a un dermatólogo o podólogo:
- Si la onicólisis se extiende rápidamente.
- Si aparece dolor, enrojecimiento o pus.
- Si se han probado varios métodos sin éxito.
- Si la uña presenta deformidades visibles o no crece normalmente.
Curiosidades sobre las uñas y la salud
¿Sabías que las uñas pueden ser un reflejo del estado del hígado, los riñones o el sistema inmunológico? Por ejemplo, las uñas muy pálidas pueden estar relacionadas con anemia, mientras que las que presentan líneas oscuras podrían indicar problemas más serios. Aunque no siempre son señales directas, conviene prestar atención.
Tratamientos caseros: ¿mito o realidad?
Hay quienes recomiendan remojar las uñas en vinagre de manzana, aceite de árbol de té o aplicar ajo triturado. Aunque estos remedios tienen cierta fama, no hay estudios que confirmen su eficacia en todos los casos. Pueden ser útiles para aliviar síntomas leves o como complemento, pero no sustituyen el diagnóstico médico.
El papel del podólogo
En casos de onicólisis en los pies, los podólogos tienen un papel esencial. Ellos pueden limpiar correctamente el área, evitar infecciones y enseñar al paciente a cuidar las uñas dañadas. También pueden usar técnicas específicas para reconstruir temporalmente la uña si se ha perdido.
¿Puede repetirse?
Sí. Si no se corrige la causa principal, es posible que vuelva a aparecer, ya sea en la misma uña o en otra. Por eso, más allá de tratar el síntoma, lo importante es entender por qué ocurrió y evitar los factores de riesgo en el futuro.









