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iGluco Tech, la Universidad de Sevilla e investigadores del sistema sanitario andaluz han hecho posible Glucube, un avance en el seguimiento de la diabetes tipo 2
Casi cinco millones de personas tienen diabetes en España y en un altísimo porcentaje son de tipo 2. Conocer y controlar sus niveles de glucosa debería ser una costumbre en su rutina diaria. Pero muchos no lo hacen, no por falta de voluntad, sino porque pincharse el dedo varias veces al día acaba siendo una barrera demasiado alta.
Para resolver este problema, la empresa tecnológica andaluza Igluco Tech ha presentado hoy GLUCUBE, un dispositivo no invasivo que mide la glucosa sin necesidad de extracción de sangre. Se trata del primer dispositivo del mundo de esta categoría en obtener el marcado CE como dispositivo médico bajo el Reglamento Europeo de Productos Sanitarios, que verifica su seguridad y eficacia clínica.
Su desarrollo y patente ha sido posible gracias a diez años de trabajo de ingenieros de la compañía con la colaboración de investigadores del Grupo de Ingeniería Biomédica de la Universidad de Sevilla y los hospitales Virgen del Rocío y Virgen Macarena.
El acto de presentación se ha celebrado en el Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBIS) y ha contado con la participación de la vicerrectora de Investigación de la Universidad de Sevilla, Montserrat Arista, y de la secretaria general de Humanización, Planificación y Emergencias de la Consejería de Sanidad, Silvia Pozo.
Cómo funciona
El funcionamiento del dispositivo es muy sencillo: el usuario introduce el dedo, el dispositivo analiza la interacción de la luz infrarroja con su sangre y el resultado aparece en segundos en el móvil. Sin aguja, sin necesidad de emplear una tira reactiva y sin dolor. Ya se encuentra disponible en farmacias a través de la red de distribución de Cofares.
Glucube va más allá de ofrecer una medición: a través de una aplicación móvil, permite comprobar cómo evoluciona la glucosa a lo largo del día, identificar el impacto de cada comida o del ejercicio y compartir esos datos con el médico o especialista de forma remota.
Su validación clínica, con glucómetro de referencia, demostró que el 99,01% de los resultados se situaba dentro de las zonas de seguridad clínica (gráfica de Parkes). Glucube complementa el uso del glucómetro capilar, necesario para la calibración inicial y para la confirmación de valores fuera de rango o el ajuste del tratamiento. Glucube aporta la posibilidad de multiplicar esas mediciones, y con ellas, la información sobre cómo evoluciona la glucosa a lo largo del día, sin tener que hacerse un pinchazo cada vez.
Como explica el CEO y fundador de iGluco Tech, Pedro Luis Navarro, «el problema no es que los pacientes no quieran controlarse. Es que el método actual hace que sea incómodo hacerlo cada día. Glucube elimina esa fricción».
Por su parte, la vicerrectora de Investigación de la Universidad de Sevilla ha destacado la importancia de la colaboración: «El proyecto, que nació en los laboratorios de la Universidad de Sevilla, ha sido una auténtica alianza entre la universidad, sanidad pública y empresa tecnológica».



