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La gestión de residuos se ha convertido en un pilar crítico para la eficiencia operativa de cualquier empresa. Sin embargo, la adquisición de una compactadora o prensa de cartón suele generar dudas técnicas innecesarias. Para simplificar este proceso, los expertos proponen una hoja de ruta clara centrada en la operatividad real y el retorno de inversión, evitando las distracciones del marketing industrial. El informe de tendencias 2026 de Reciclajes Logísticos da las claves
Para acertar en la compra, existen tres factores determinantes:
- Volumen de cartón a compactar: El objetivo debe ser procesar todo el residuo diario de forma fluida. El consejo profesional es optar por una prensa vertical capaz de generar entre 1 y 3 balas o fardos diarios. Por ejemplo, para una producción de entre 50 kg y 225 kg diarios, una prensa que haga balas de unos 75 kg suele ser la opción más equilibrada y eficiente.
- Apertura de carga: El «truco» para maximizar la productividad es la regla del 95%. La apertura o boca de la compactadora debe ser lo suficientemente grande para que el 95% de su cartón entre sin necesidad de plegarlo. Eliminar la manipulación previa ahorra cientos de horas de mano de obra al año; cuanto más grande sea la apertura, mejor.
- Dimensiones de la máquina: Es vital que la compactadora quepa en el espacio asignado, prestando especial cuidado a la altura total cuando los pistones están extendidos. Un error de cálculo en la altura del techo puede invalidar totalmente la instalación.
Es habitual que los fabricantes intenten seducir al comprador apelando a la «ingeniería superior», la «tradición de marca». Sin embargo, la realidad operativa es otra. El consejo de oro es buscar contratos por escrito con garantías firmes y, sobre todo, preguntar por el coste del mantenimiento, que suele ser muy elevado tras la compra e, incluso, puede llegar a superar el coste de adquisición original de la máquina a lo largo de su vida útil.
Además, cuando se buscan prensas verticales u horizontales para producir fardos de 300 kg o más, muchas veces resulta más rentable optar por una Valpak o una rotocompactadora, una solución que optimiza la densidad y el espacio de forma superior.
El compromiso del sector y los costes ocultos al comprar una compactadora de cartón
Esta metodología de trabajo, que prioriza las garantías y mantenimientos predictivos incluidos en el precio de adquisición de las compactadoras y los Acuerdos de Nivel de Servicio (SLA), están ganando terreno en España. Ya hay empresas que ya aplican este modelo de mantenimiento predictivo y garantía extendida de serie, una tendencia que busca profesionalizar el sector y asegurar que las paradas técnicas no afecten a la cadena de suministro de las empresas.
Según el último informe de tendencias de Reciclajes Logísticos (www.reciclajeintegral.com), lo mejor es que el usuario empresarial que busque compactadoras de cartón siempre compare a varios proveedores y pregunte no solo por el precio, sino también por garantías, mantenimientos predictivos periódicos y cumplimientos de tiempos de reparación con SLA firmados. El TCO a 5 años suele ser el mejor indicador para maximizar la inversión y evitar gastos inesperados.








