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Surcar un sueño es un cuento infantil protagonizado por Cairo, un pequeño cerdito que sueña con volar
La ciencia comienza mucho antes de un laboratorio. Empieza con una pregunta, con un intento fallido o con la necesidad de demostrar que algo aparentemente imposible sí puede lograrse. Ese ha sido precisamente el punto de partida de ‘Construir un sueño’, el taller educativo e inspiracional impulsado por Bolboreta Innova Group junto a la Fundación Margarita Salas a partir del cuento infantil Surcar un sueño, protagonizado por Cairo, un pequeño cerdito que sueña con volar.
Ciencia, creatividad y autoestima para construir el futuro
El workshop, que forma parte de Bolboreta Impacta, el área de RSC para promover proyectos con impacto social sostenible, se ha desarrollado dentro de las Aulas del programa Dinamizadores STEAM de la Fundación Margarita Salas, dirigido a niños y niñas de Primaria en zonas rurales y barrios vulnerables, con el objetivo de acercar la ciencia y la tecnología desde una perspectiva emocional y profundamente humana.
A través de la metodología Design Thinking, los participantes han tenido que idear y construir prototipos capaces de ayudar a Cairo a planear o volar, lo que les ha llevado a explorar conceptos vinculados al equilibrio, la aerodinámica, el peso o la sustentación.
Una actividad con impacto más allá del aula
Más allá de los principios físicos, el taller buscaba trasladar el mensaje de que equivocarse forma parte del aprendizaje y que la curiosidad, la creatividad y la perseverancia también son herramientas científicas.
«La ciencia suele presentarse como algo lejano o reservado a unos pocos, cuando en realidad nace de algo tan humano como hacerse preguntas o intentar entender el mundo. Ver a niños y niñas emocionarse porque su idea funcionaba, o porque entendían por qué no lo hacía, recuerda que despertar una vocación científica empieza mucho antes de elegir una carrera», explica Itzal Arbide, CEO de Bolboreta Innova Group.
Para la Fundación Margarita Salas, este tipo de colaboraciones permiten reforzar uno de los grandes retos educativos actuales: despertar el interés por la ciencia desde edades tempranas y hacerlo desde una mirada inclusiva.
«Muchas veces hablamos de fomentar vocaciones científicas pensando en el futuro, pero también existe la responsabilidad de conseguir que cada niño o niña sienta que tiene derecho a imaginarse dentro de la ciencia. Actividades como esta generan algo muy valioso porque conectan aprendizaje, autoestima y creatividad desde experiencias cercanas y emocionantes», señala Lucía Viñuela, Presidenta de la Fundación Margarita Salas.
En definitiva, la acción ha combinado lectura, experimentación, juego y trabajo en equipo en una experiencia que ha permitido a los participantes entender la ciencia desde la práctica y las emociones. A través de la historia de Cairo, los niños y niñas han trabajado la confianza, la colaboración y la capacidad de persistir frente a la frustración.
Con iniciativas como esta, Bolboreta Innova Group refuerza su apuesta por trasladar el conocimiento científico a la vida cotidiana y convertirlo en una herramienta de transformación social. Porque, en ocasiones, un sueño infantil también puede convertirse en la puerta de entrada a la ciencia.








