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La ONU cifra en más de 56.000 los fallecimientos entre la población civil; 2025 ha sido el año con mayor número de asesinatos, según datos confirmados por UkraniaSOS. El horror de la sinrazón alcanza su cuarto año en Ucrania, provocando el desplazamiento y refugio de más de seis millones de personas en Europa y poniendo a prueba la voluntad y capacidad solidaria del Pueblo Vasco, cuyo sistema público-privado de Acogida Sostenible es hoy un muy buen referente europeo
Cuatro años después del inicio de la invasión en Ucrania, la co-fundadora de ‘UkraniaSOS’ y la comunidad ‘EUSKRANIA’, Kateryna Kaminska, relata la experiencia propia y colectiva en una entrevista de la periodista Alazne Rubio Lozano: comparte cómo un equipo de 200 personas voluntarias, con la colaboración de Empresas Responsables y el apoyo de las Instituciones Vascas, ha transformado la atención y asistencia de cientos de familias desplazadas y refugiadas, en un modelo de innovación social sostenible, reconocido en Europa por su eficiencia y eficacia.
La «cooperación bien entendida y atendida«, es propósito para este colectivo que favorece la integración de quienes persiguen salir adelante pese a las adversidades. Centran energías en el «encuentro entre el empoderamiento y las oportunidades del entorno«, para conseguir que los procesos de Acogida sean una respuesta solidaria eficiente y, al tiempo, la conveniencia de evolucionar y enriquecerse como Sociedad.
La Comunidad creada el día después del comienzo de la guerra en 2022, facilitó la salida y acogida a más de 5.000 personas, siguiendo un ‘Plan de 10 Pasos‘ co-creado por el Voluntariado que ha favorecido su integración en diferentes territorios y, sin duda, está contribuyendo al desarrollo socio-económico del País Vasco.
El impacto positivo comenzó durante los primeros meses del conflicto, resolviéndose con solidaridad las situaciones más duras y de mayor incertidumbre; más de 1.300 familias vascas ofrecieron sus propios hogares para facilitar la acogida de cientos de personas que escapaban del horror de la guerra sin recursos ni esperanza.
Kateryna ya había vivido ese temor en 2014: vivía en Kherson, una ciudad de 300.000 habitantes cercana a Crimea y similar a Bilbao por su pasado industrial y marítimo donde, a día de hoy, ya sólo vive la quinta parte de su población. «Cuando se ve un tanque en la televisión, quizá cambias de canal; cuando pasa por delante de tu casa y acabas de ser madre, piensas en la seguridad de la familia » Y ella decidió emprender viaje hacia Euskadi, una elección que no se dio por casualidad; llegó a destino atraída por el bienestar social y el «efecto Bilbao», que para ella eran símbolo de reconstrucción positiva, de transformación sostenible.
Sus primeros meses en Bilbao fueron duros; «envié más de 500 currículos, pero nadie se interesó por mí, así que emprendí por necesidad«. Años después, su experiencia le sirvió para aportar valor en el desarrollo de UkraniaSOS, donde se favorece la integración de cientos de familias con las Ayudas del Gobierno Vasco y mediante itinerarios de acompañamiento personal, social, cultural y profesional: «impartimos clases de castellano, euskera, formación en habilidades blandas, digitalización y cursos de adaptación técnica y práctica en diferentes sectores«, una iniciativa que cuenta con el decidido apoyo del Departamento de Empleo, Cohesión Social e Igualdad de la Diputación Foral de Bizkaia.
Y con esta fórmula, en este tiempo han conseguido establecer más de 750 contratos laborales, buena parte de ellos ya indefinidos «porque son Personas muy responsables y con muchísimas ganas de salir adelante«. En su mejor integración han colaborado con otras organizaciones y entidades como NegoBide – Círculo Empresarial Negocios y Valores, CaixaBank, Fundación la Caixa y MicroBank, Fundacion Gondra Bararandiarán, Gaztaroa-Sartu-Zabaltzen, o la Fundación Instituto Europa de los Pueblos, entre otras. «El empleo y el emprendimiento dignifican, combaten la soledad y generan autonomía«, destaca Kaminska, que con su equipo acompaña actualmente a 1.600 personas, 80% mujeres con menores.
Ahora también impulsan puentes empresariales para la reconstrucción, facilitando conocimiento, relaciones y acceso a licitaciones europeas: «Deseamos que la guerra finalice pronto y el sentido común internacional se imponga. Ucrania quiere renacer como un nuevo país con el ‘Desarrollo Humano y Económico Sostenible’ en el centro; el país tiene muy buenas referencias en el tejido social, el ecosistema empresarial y las instituciones vascas«.
Personas, organizaciones, empresas e instituciones, pueden solidarizarse con las Comunidades de Apoyo a Ucrania, a través de: www.UkraniaSOS.eus
Entrevista completa, AQUÍ.








